Se ha hablado de la conveniencia de que los políticos viajen a Caracas en plena precampaña, pero los casos están plenamente justificados.
Los viajes a Venezuela del expresidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, y del líder de Ciudadanos, Albert Rivera, han obligado a los partidos a retratarse frente al régimen bolivariano.
El líder del partido morado quiso diferenciar entonces entre “presos políticos y políticos presos”.
Rodríguez Zapatero fue con una vocación mediadora entre el Gobierno y la oposición venezolana; Rivera acudió invitado a dar una conferencia por el Parlamento de ese país.
La recién creada coalición de izquierda populista (Podemos e IU) ha tomado posición por Maduro, como viene haciendo desde el principio.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/05/25/opinion/1464197579_765461.html
