Un hecho desgraciado que realimenta la polémica sobre si cualquiera puede meterse en el berenjenal de correr tantos kilómetros.
“Además de detectar la predisposición a ciertas cardiopatías responsables de muerte súbita, los genes nos informan de otras muchas cualidades del atleta.
Si la respuesta es ‘no’, sugiero metas más accesibles: correr más tranquilo o abordar recorridos de menos kilómetros».
La mala fortuna se confabulaba el pasado fin de semana con el Maratón de las Vías Verdes de Ojos Negros (Castellón).
Participa gente con poca preparación, lo que puede provocar alteraciones importantes del sistema renal, destrucción masiva de músculos o golpes de calor.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/04/12/buenavida/1460450040_143857.html
