Si el progenitor reconoce haber construido una relación tóxica, debe enfrentarse a la situación «revisando sus propias creencias, desarrollando empatía con su hijo y siendo humilde», explica el psicólogo.
«Cuando el padre o la madre se enfrenta a la ausencia de un hijo sin ser consciente de esa relación tóxica que ha provocado la distancia, reacciona con incredulidad o sorpresa.
Relaciones tóxicasUna de las causas más habituales que originan esta situación es la necesidad de romper con la relación tóxica que se ha establecido entre el padre o madre y el hijo.
Esa relación perdida no sigue las fases de un duelo puro y duro, como el originado por una desaparición o un fallecimiento.
«, pregunta una madre anónima al hijo que dejó de hablar con ella en una carta abierta que publicó el año pasado el diario británico The Guardian.
Fuente: http://verne.elpais.com/verne/2016/03/14/articulo/1457948959_685010.html
