El seguimiento de inteligencia
Todo comenzó el 20 de febrero, cuando la Inteligencia Militar Central detectó a un hombre de confianza de una de las parejas sentimentales de «El Mencho», quien la trasladó hasta una instalación en Tapalpa.
Al día siguiente, la pareja sentimental abandonó el inmueble, pero los servicios de inteligencia confirmaron que Oseguera Cervantes permanecía en el lugar resguardado por un círculo de seguridad.
La fuerza operativa
El General Trevilla explicó que la operación estuvo integrada por tres componentes:
Un componente terrestre con personal de la Fuerza Especial Conjunta, fuerzas especiales del Ejército y la Fuerza Especial de Reacción Inmediata de la Guardia Nacional.
Una fuerza aeromóvil con seis helicópteros y personal de fuerzas especiales desplegado desde estados aledaños para preservar el secreto de la operación.
Un tercer componente de apoyo aéreo integrado por aviones Texan de la Fuerza Aérea Mexicana.

El enfrentamiento
La noche del 22 de febrero, la fuerza terrestre se desplazó hacia el inmueble. El personal de seguridad del capo abrió fuego de inmediato. En el intercambio de disparos fallecieron ocho integrantes del CJNG.
«El Mencho» y su círculo más cercano escaparon hacia una zona boscosa. El personal de fuerzas especiales tendió un cerco y los persiguió hasta encontrar al capo oculto entre la maleza.
Sus escoltas alcanzaron a impactar uno de los helicópteros, que realizó un aterrizaje de emergencia en Sayula. El grupo portaba además lanzacohetes, aunque la presión de la operación impidió que los utilizaran.
La muerte de El Mencho
Al repeler la agresión, Nemesio Oseguera Cervantes resultó herido de gravedad junto con dos escoltas. Un helicóptero descendió para trasladarlos, pero los tres fallecieron en el trayecto.
Dado el riesgo de represalias, la aeronave se dirigió al Aeropuerto de Morelia, donde los restos fueron trasladados a la Ciudad de México.
En el mismo operativo cayó «Hugo», alias «Tuli», operador financiero del CJNG, en El Grullo, Jalisco.

