Si el Madrid juega en el territorio de la “ilusión” y el “sí se puede” el equipo menor lo devora: sabe más de eso.
El Madrid también se fue al espejo en Alemania: al del callejón del Gato.
Los antecedentes de ella son parecidos a los del Madrid: con su anterior novio jugó la ida en casa de los padres de él.
Que lo hizo tan bien, nos lo creímos tanto y el equipo salió tan enchufado que nadie nos contó la verdad.
Hay que jugar como si la vuelta fuese en Alemania.
Fuente: http://elpais.com/deportes/2016/04/11/champions/1460395026_126408.html
