Pese a este deterioro, la posibilidad de que El Güero Palma vuelva a las andadas es grande.
El México que espera a El Güero Palma ha cambiado desde su detención en 1995.
Del Güero Palma se ha escrito todo y nada.
Y El Güero Palma sintió en su propia médula el tacto del mal.
Dos semanas después, sus dos hijos, de cuatro y cinco años años, fueron arrojados por el puente de la Concordia en Venezuela.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/15/mexico/1465959421_311786.html
