Las dos empresas, cuyas sedes en la industrializada región de Emilia-Romagna distan menos de 100 kilómetros, han hallado una receta para competir en un mercado dominados por las multinacionales.
Un logro deportivo que se tradujo para Erreà, la empresa italiana que provee su equipación, en una eficaz campaña de marketing.
Además, se han beneficiado de un tejido empresarial que procura estar a la vanguardia de la producción de ropa técnica”, insiste Costabile.
Macron, el proveedor de los albaneses, es también una firma italiana.
En Reino Unido, al contrario, los clubes ponen en marcha una planificación específica para rentabilizar al máximo las ventas de ropa y accesorios”, explica el vicepresidente de Erreà.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/09/02/actualidad/1472807044_720267.html
