Parafraseando al antropólogo brasileño Darcy Ribeiro, Rousseff ha dicho: “No me gustaría estar en el lado de los que se juzgan vencedores.
La historia será implacable con ellos como lo ha sido en elecciones pasadas.
Y ha añadido: “Llegamos al gobierno diciendo que nadie debería tener miedo de ser feliz, de tener esperanza.
Rousseff ha subrayado que no es ella, sino quienes han instigado su desgaste en el poder, quienes están siendo investigados en la macroperación anticorrupción Lava Jato.
Llegada a este punto de su intervención, Rousseff parecía al borde de las lágrimas.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/08/31/america/1472673373_756577.html
