Rusia confirmó el martes que ha instalado sistemas de misiles antiaéreos S-300 en su base naval de Tartus en Siria.
El contingente militar ruso que ha permanecido en Siria consta de varios miles de personas.
Sobre el telón de fondo del deterioro de la relación con EEUU, Rusia se implica cada vez más en Siria, al tiempo que protagoniza arriesgados gestos simbólicos.
En Siria, el Kremlin alegó que prefería combatir fuera del territorio ruso a los islamistas radicales procedentes de Rusia y de los países ex soviéticos.
Según encuestas realizadas por el centro Levada, los rusos apoyaron la retirada de Siria en mayor medida que el comienzo de la campaña.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/10/04/actualidad/1475598440_622845.html
