La mejor noticia sobre una mujer dirigiendo orquestas será cuando ya no lo sea.
Esa misma naturalidad gestual la encontramos en Karina Canellakis (Nueva York, 1982), una consumada violinista que ha cambiado el arco por la batuta y trabaja en Dallas como asistente de su Sinfónica.
Ese nuevo arquetipo femenino sobre el podio caracteriza también la ascendente carrera de otras directoras como la mexicano-estadounidense Alondra de la Parra (Nueva York, 1980).
NaturalidadCertezas y esperanzas en España El Instituto de la Mujer utilizó en los ochenta la imagen de una niña dirigiendo batuta en mano dentro de una campaña contra el sexismo.
Grazinyte-Tyla no reproduce o adapta sobre el podio el estereotipo dominante asociado con el director de orquesta masculino.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/03/05/actualidad/1457192650_332457.html
