El secreto parece estar en aceptar la vida tal y como es, lo cual, según sus palabras, “te liberará del miedo al fracaso y de unas expectativas perfeccionistas”.
Incluso es materia de estudio en la prestigiosa Universidad de Harvard.
«Es precisamente la expectativa de ser perfectamente felices lo que nos hace serlo menos”, explica.
Concretamente, “nuestro nivel de dicha lo determinará aquello en lo que nos fijemos y en las atribuciones del éxito o el fracaso”.
Se trata de darnos el derecho a ser humanos y de perdonarnos la debilidad.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2015/06/16/buenavida/1434480172_001091.html
