Murillo, en silencio empezó a despertar buenos comentarios cuando era el fontanero que sellaba la tubería plagada de fugas del desvencijado Granada.
Zapata ya contaba con la bendición del cuerpo técnico y fue titular en Brasil 2014.
El tobillo se dobló y la televisión ayudó a dramatizar la imagen con su slow motion en el duelo contra Paraguay.
Pero el panorama cambia en el momento que juegan para Colombia.
Cuando están juntos, parecen imbatibles, como Batman y Robin.
Fuente: http://deportes.elpais.com/deportes/2016/06/16/actualidad/1466111401_642270.html
