Trabajar en casa puede ser fantástico, pero también harto complicado.
Para el cliente es muy bueno que el freelance esté siempre disponible, pero no tanto para la salud del propio trabajador.
Las distracciones cada vez son más: las redes sociales, los videojuegos, la prensa digital, la nevera, la tele, el bar.
¿Quién no se ha puesto a limpiar la casa en vez de a terminar la labor?
Pero, además, porque frecuentar diferentes reuniones sociales y saraos hace al freelance más conocido entre su posible clientela y atrae más trabajo.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/02/26/buenavida/1456483818_031121.html
