Pero hay también un conjunto de elementos superficiales que acaban inclinando la balanza hacia los candidatos de capas sociales más altas.
«[En finanzas corporativas] si el corte de tu traje no es bueno, si llevas los zapatos equivocados o la corbata mal, o si se te ve incómodo con el traje, habrás terminado antes de empezar.
Los ejemplos que limitan el acceso de determinadas capas de la población a los puestos importantes de la City son múltiples.
Y, por desgracia, si nunca has usado un traje antes en tu vida, ¿cómo vas a hacerlo bien?
Los trajes siempre les quedan demasiado grandes… Y no saben qué corbata llevar», dice uno de los empleados de banca.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/09/06/actualidad/1473182543_739217.html
