Sin muertos no hay carnaval es un retrato de Guayaquil que expone los arquetipos que habitan esta ciudad portuaria y la disputa por la propiedad de la tierra.
Entre Ecuador, México y Alemania cubren los dos millones de dólares que costó la producción.
“Esta película explora Guayaquil de una forma que me llamó mucho la atención.
En Sin muertos no hay carnaval también interviene Aktis Film Production, de Alemania.
El guión le dio la posibilidad de volver a Guayaquil, que ha sido siempre una especie de imán para el cineasta y sus historias.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/09/03/actualidad/1472856865_887948.html
