Sabían cómo funcionaba la dinámica de los acuíferos y cómo se abastecían por ese mismo río que, en otras circunstancias, se convertía en una amenaza.
“No hay señales de que hayan consumido cuyes”, explica Novoa al referirse a la dieta de los habitantes de Caral.
En esta parte del Perú el agua no es abundante, viene estacionalmente de acuerdo con las lluvias que caen en la sierra, en las zonas altas.
Con la evolución de esta civilización, fue surgiendo una casta de sabios que sabían cómo manejar el ecosistema“Había un cuidadoso tratamiento aplicado a la producción, conservación, almacenamiento y circulación de alimentos”, señalan los arqueólogos.
Caral, de acuerdo a ella, habría sido “la primera ciudad sostenible a nivel mundial”.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/06/27/planeta_futuro/1467023053_356719.html
