Trump no solo ha influido definitivamente en la radicalización del discurso conservador, sino que puede alzarse con la candidatura.
Lo que se desprende de la decisiva jornada del martes es alarmante, no solo para los republicanos, sino para todo el país.
El triunfo del populista Donald Trump en siete de los 11 Estados en liza —y su segundo puesto en los restantes cuatro— ha confirmado que el Partido Republicano tiene un problema.
A su partido se le agota el tiempo, y está por ver que los esfuerzos del establishment republicano para parar a Trump —por ejemplo, concentrar todas sus energías y medios en otro aspirante— puedan servir para algo.
Los resultados del Supermartes en el proceso de primarias que viven los dos grandes partidos estadounidenses han comenzado a despejar el panorama de quiénes pueden ser los candidatos republicano y demócrata para conquistar la Casa Blanca en noviembre.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/02/opinion/1456945061_233169.html
