Esta visita puede suponer un primer paso, y que a su regreso a Washington siga trabajando para eliminar las armas nucleares.
Tampoco demanda una disculpa de su presidente, Barack Obama, que este viernes hará historia y se convertirá en el primer mandatario estadounidense en ejercicio que visita Hiroshima.
Aunque en Japón no se le hayan pedido, Obama ha dejado claro a quien le ha querido oír que no presentará disculpas.
Y si todos nos dedicáramos a intercambiarnos reproches y nos exigiéramos disculpas todo el tiempo, nunca podríamos alcanzar la paz.
Por ello, la estancia de Obama va a ser muy breve, de menos de dos horas.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/05/26/actualidad/1464276628_262412.html
