Una de las principales causas de estos desastres en América Latina es la vulnerabilidad del hábitat construido por sus propios habitantes, sin seguir criterios técnicos que le den seguridad ante terremotos.
Este artículo analiza la vulnerabilidad del hábitat y de la vivienda de los pobres, ya que mientras más pobres son las sociedades, peores son los desastres.
Con la finalidad de definir planes de acción en vivienda, los gobiernos y organismos internacionales cuantifican el “déficit habitacional”.
El 60% de la población de América Latina vive en desarrollos informales, autoconstruidos por sus pobladores.
Los gobiernos no disponen de estos fondos, por lo que los pobres continuarán autoconstruyendo y la vulnerabilidad continuara acompañando ese crecimiento.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/04/actualidad/1462398218_941988.html
