Afortunadamente para Ben Innes, lo que ha ocupado las portadas que le han hecho famoso por un instante no es su cuerpo destrozado, sino su hiriente frivolidad.
La locura yihadista nos golpea con tanta frecuencia que seguir los informativos se ha convertido en una especie de torbellino emocional.
El terrorismo yihadista ha introducido la novedad de que todos somos posibles objetivos simplemente por el hecho de estar ahí, y eso nos hace sentirnos vulnerables.
El británico Ben Innes, de 26 años, consiguió sus cinco minutos de gloria posando complacido junto a Seif Edin Mustafá, que unas horas antes había mantenido en vilo a las autoridades al secuestrar el avión en el que viajaba y desviarlo hacia Chipre.
La cuestión es, ¿en qué estaba pensando el osado pasajero cuando le propuso al secuestrador hacerse esa foto?
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/04/01/opinion/1459522661_676273.html
