Un presidente en Dallas es un presidente en Dallas.
Ese mismo ambiente lo vivió Paul McCaghren, teniente de policía de Dallas el día que mataron a Kennedy.
APFue testigo de los errores en cadena de aquellos días, como ha sido testigo de lo que ha cambiado el cuerpo de policía desde que él lo dejó.
Este martes, el presidente Barack Obama aterriza en Dallas y los peores demonios de la ciudad se hacen aún más presentes.
La sola idea de un presidente en Dallas despierta los demonios de los testigos de la historia.
Fuente: http://internacional.elpais.com/internacional/2016/07/11/actualidad/1468249023_537022.html
