El último ejemplo de estos tiempos modernos que aglutinan fuerzas antisistema, enfado colectivo y reino de las redes sociales han sido las elecciones a gobernador en 12 Estados de la República mexicana.
La realidad se ha vuelto tan virtual que resulta más real lo que pasa en las redes sociales —aunque la mayoría de las veces sea mentira— que la realidad misma.
En las elecciones del 5 de junio no ganaron los partidos, ganaron los antisistema.
Así que el fenómeno está claro: no ganaron los partidos, ganaron los antisistema.
Un país gobernado por un partido cuyo nombre (Partido Revolucionario Institucional) es ya en sí mismo una paradoja dialéctica es capaz de lograr cualquier cosa.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/12/mexico/1465757265_872530.html
