China sólo puede ser fragmentada y reconducida en un juego de poderes desde el interior de Asia.
La macro, que es la pelea entre China y el resto de los países.
Y ahora China, cuya fuerza ya no consiste en trabajar para satisfacer los caprichos de Occidente y en plena construcción de su mercado interno, está reafirmando su expansionismo regional.
Hay figuras crecientes como la luna y un solo astro que es el sol de nuestra economía y de nuestro futuro que se construye por el balance entre China y todos los demás.
Lo más significativo es el establecimiento de cláusulas que protegen la propiedad intelectual y la expansión de las nuevas industrias frente a China, en el sentido de que todo lo que existe en el mercado se puede tomar por las buenas o por las malas.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2015/10/11/actualidad/1444582894_721098.html
