Tormenta tropical Boris toca tierra entre Guerrero y Oaxaca; se degrada a depresión tropical
Aunque el sistema perdió intensidad tras ingresar a tierra, sus remanentes mantendrán lluvias fuertes a muy fuertes en el sur, occidente y centro del país, con riesgo de deslaves, crecida de ríos e inundaciones.
La tormenta tropical Boris tocó tierra la madrugada del martes entre los límites de Guerrero y Oaxaca, con vientos máximos sostenidos de 65 kilómetros por hora, para luego debilitarse a depresión tropical, informó la Comisión Nacional del Agua.
De acuerdo con la dependencia, el fenómeno ingresó a 25 kilómetros al este-noreste de Punta Maldonado y a 170 kilómetros al este-sureste de Acapulco, ambas localidades de Guerrero.
Pese a su degradación, los remanentes de Boris seguirán generando lluvias fuertes a muy fuertes en distintas regiones del sur del país durante las próximas horas, advirtió la gobernadora de Guerrero, Evelyn Salgado Pineda.
“Aunque el sistema continúa perdiendo intensidad, en las próximas horas sus remanentes seguirán generando lluvias fuertes a muy fuertes en distintas regiones de nuestro estado”, indicó la mandataria estatal.
Cuando un sistema tropical pierde intensidad, sus remanentes todavía pueden producir lluvias severas, escurrimientos, deslaves e inundaciones, especialmente en zonas serranas, laderas y cauces de ríos.
Infografía: qué pasa después de tocar tierra
El impacto inicial no marca el fin de la emergencia. Los remanentes de Boris interactúan con otros sistemas atmosféricos que mantienen el potencial de lluvia.
Toca tierra
Ingresó entre Guerrero y Oaxaca durante la madrugada, con vientos sostenidos de 65 kilómetros por hora.
Pierde intensidad
Tras avanzar sobre tierra, Boris se degradó a depresión tropical.
Genera remanentes
Sus bandas nubosas mantienen lluvias fuertes a muy fuertes en varias entidades.
Aumenta el riesgo local
Las lluvias pueden provocar deslaves, crecida de ríos, desbordamientos e inundaciones.
Lluvias en el sur, occidente y centro del país
Las amplias bandas nubosas del sistema meteorológico provocarán lluvias muy fuertes en Jalisco, Colima, Michoacán, Guerrero y el occidente de Oaxaca, así como precipitaciones fuertes en Puebla, Estado de México, Ciudad de México y Morelos.
El Servicio Meteorológico Nacional señaló que Boris interactuará con canales de baja presión e inestabilidad atmosférica, lo que mantendrá el potencial de lluvias en entidades del centro, occidente y sur del país.
Las lluvias pueden saturar laderas y caminos serranos, especialmente en zonas con pendientes o suelos inestables.
Los escurrimientos pueden elevar rápidamente los niveles de cauces y barrancas.
La acumulación de agua puede afectar viviendas, caminos, drenajes y movilidad.
Las autoridades mantienen vigilancia preventiva desde Lagunas de Chacahua hasta Técpan de Galeana.
Las precipitaciones podrían generar deslaves, incremento en los niveles de ríos y arroyos, así como desbordamientos e inundaciones en zonas bajas de los estados afectados.
Por los efectos de los vientos, las autoridades mantienen una zona de prevención que abarca desde Lagunas de Chacahua, Oaxaca, hasta Técpan de Galeana, Guerrero, con protocolos de monitoreo y atención activos.
Análisis Página 3: el riesgo se desplaza del viento al agua
La degradación de Boris a depresión tropical puede generar una falsa sensación de seguridad. En esta fase, el peligro principal ya no está solo en el viento, sino en la lluvia acumulada y en la capacidad de los suelos, ríos, drenajes y caminos para resistir el escurrimiento.
En Oaxaca, el occidente y la franja costera siguen bajo vigilancia porque las bandas nubosas pueden producir afectaciones horas después del ingreso a tierra.
Abogado del diablo: lo que no debe perderse de vista
Que Boris ya no sea tormenta tropical no significa que la emergencia haya terminado. La intensidad nominal del sistema baja, pero sus efectos pueden mantenerse o incluso agravarse en comunidades vulnerables por acumulación de lluvia, saturación de suelos y desbordamiento de cauces.
