Con esta novela, Esquinca retrocede en la historia que creó para La octava plaga, y Toda la sangre.
Colaborador de la revista Letras Libres, Esquinca (Guadalajara, México, 1972) introduce en Carne de ataúd rasgos de la novela histórica.
El mismo año en el que Jack el Destripador atemorizaba a Londres, otro asesino en serie campaba a sus anchas por la Ciudad de México.
Una novela en la que los bichos deambulan constantemente sobre los muertos y el mundo de los locos acapara algunas de sus páginas.
Una época en la que “México se aleja del pasado colonial y empieza a cobrar identidad”, asegura.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/03/22/actualidad/1458677353_296901.html
