Ha llegado muy lejos y su éxito, aun parcial, lanza un mensaje de calado sobre el momento político mundial, que no debemos desoír.
¿Imaginan a Donald Trump tomando posesión el 20 de enero, con el maletín negro de las claves nucleares a su disposición?
Cabe esperar que la rabia del electorado que ha empujado a Trump en las primarias se diluya en la elección de noviembre.
Y confiar en que el miedo que provoca su candidatura acabe destruyendo al candidato menos preparado y más peligroso de la historia de EE UU.
Trump, que también es racista, es básicamente el candidato de los trabajadores blancos con menos estudios, clases medias perdedoras de la Gran Recesión.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/05/06/actualidad/1462556029_955219.html
