Además, la red social lo mide con precisión y lo detecta antes de que lleguen los equipos de reconocimiento.
Por suerte para el estudio, Twitter arroja “un volumen enorme” de datos en zonas como las que golpeó Sandy, donde la red social está tan implantada.
Twitter lanza una alerta sobre las zonas donde más se necesita ayuda, pero hay que saber verla.
Sabían que existe una relación entre la ruta que describía el huracán y el aumento de actividad en esa red social de los habitantes de la zona.
Tras el barullo de las conversaciones en Twitter se oculta un termómetro preciso y práctico.
Fuente: http://elpais.com/tecnologia/2016/03/11/actualidad/1457704699_399299.html
