De acuerdo con UNICEF, más del 60% de los niños del planeta reciben algún tipo de castigo físico.
Si su pequeño llora en el supermercado porque quiere caramelos, no se los dé para parar el llanto, aunque sea fuerte.
Si saben que hay una hora de tele, no se debería superar ese tiempo nunca.
Y la manera más común de hacerlo es dándoles un azote en el culo o en las extremidades.
Cerca de 50 países en el mundo han prohibido este comportamiento, pero todavía queda mucho trabajo por hacer.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/05/01/actualidad/1462120551_804523.html
