“Ahora se puede lograr una producción mayor, semillas más grandes, una mayor resistencia a la sequía, mayor resistencia a los parásitos.
Guigó ilustra el hallazgo y afirma que, con un poco de imaginación, se podría decir que el genoma del frijol es una palabra de 700 millones de letras, A, C, G y T repetidas alternativamente.
El horizonte del descubrimiento es todavía lejano, según Estrella-Herrera.
Con la secuencia del genoma disponible, a partir de ahora será posible identificar las características biológicas del frijol.
Sin embargo, es consciente de que el reto más grande es que los fitomejoradores, quienes llevan la producción de semillas mejoradas, sepan utilizar esta información.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/04/ciencia/1457125160_498508.html
