Las flores, contaba, le habían llevado a Ecuador hace 16 años y el amor le hizo quedarse.
Una cadena de pizzerías era el modo de vida legal de Salvatore Iavarone, un italiano que llegó a Ecuador hace 16 años.
Pero en realidad, el ahora padre de familia ecuatoriana era uno de los tentáculos que la Camorra tiene desplegados por el mundo para financiar, mediante tráfico de drogas, sus operaciones.
Con ‘Positano’, el operativo policial y no el restaurante italiano de Guayaquil, las autoridades italianas dan por desmantelada la red de Tamarisco Clan.
La policía nacional ecuatoriana le detuvo ayer en una operación coordinada con la Interpol y el Grupo Operativo Antidrogas de Nápoles.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/04/29/america/1461957146_399381.html
