Aunque no lo sabía, tanto ella como su pareja eran portadores de una enfermedad genética recesiva.
María, un nombre figurado para la madre real de Álvaro, tuvo un hijo con su actual pareja hace seis años.
Una prueba cada vez más común “En las revistas científicas no encontramos descrito ningún caso similar al de este niño”, dice Xavier Vendrell.
Nació completamente sano así que nunca pensó que fuera a tener problemas para tener un segundo.
Aunque en apariencia era como cualquier otra criatura de su edad, probablemente no haya en el mundo otro como él.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/04/27/ciencia/1461753089_940416.html
