Esta semana, un equipo del King’s College de Londres ha anunciado un nuevo paso en esa dirección: el desarrollo de un test de sangre capaz de predecir si un paciente deprimido responderá a los antidepresivos habituales.
Además, añade, quieren “probar la eficacia de combinar fármacos antiinflamatorios con antidepresivos para mejorar los síntomas en pacientes con altos niveles de inflamación”.
También era conocido que las personas con mayores niveles de inflamación respondían a los antidepresivos, pero no se había identificado con precisión la causa.
La información de este tipo de análisis haría más racional el proceso de selección de los antidepresivos, que ahora tiene mucho de ensayo y error.
“Y luego está la depresión que antes se llamaba endógena, más ligada a factores genéticos y de funcionamiento biológico”, añade.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/06/10/ciencia/1465577739_738676.html
