«Llevo muy avanzado un proyecto de novela centrado en las últimas tres décadas del País Vasco», explica.
Desde el cese de la violencia de ETA hace casi cuatro años, ha vuelto con mayor asiduidad al País Vasco y, sobre todo, ha podido hacerlo con su padre.
Fue asesinado al cabo de un mes por sus captores, una escisión de ETA político-militar, los llamados berezis, que más tarde ingresarían en ETA militar.
/ CRISTÓBAL MANUELLa novela se enfrenta a dos formas del dolor: la violencia terrorista y también el cáncer, el deterioro físico, la muerte, los efectos de la enfermedad sobre el cuerpo.
Aunque no es sólo una novela sobre ETA, sino sobre el duelo, la ausencia y la forma en que la vida se recompone y avanza pese al dolor, El comensal pertenece a este esfuerzo de memoria.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2015/09/28/actualidad/1443466979_308820.html
