Y la ciencia acumula pruebas de que tanto ruido está alterando la conducta de muchas especies, en especial los mamíferos marinos.
«Pero, a la hora de la verdad, hay un ruido casi constante tanto de origen humano como natural», añade.
Batimetría de la fosa de las Marianas (azul) provocada por el choque de dos placas tectónicas: la del Pacífico, derecha, y la de Filipinas.
Los científicos tuvieron que descenderlo poco a poco para que un aumento repentino de la presión no lo dañara.
Tras analizar las grabaciones, los investigadores pudieron determinar la mayoría de las fuentes de los sonidos y su recurrencia.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/03/04/ciencia/1457049983_734507.html
