Detrás de todos los cupones de pago había un mensaje que el dueño de la tradicional librería, David De Vita, supo leer a tiempo.
Podrán decir que la crisis se ha cobrado puestos de trabajo, empresas enteras y economías familiares.
Nos sentimos muy apoyados y acompañados y eso generó la posibilidad de que ahora miremos la alternativa de continuar como cooperativa”, amplió.
A las pocas horas se convirtió en un fenómeno de ventas que multiplicó por 10 las ventas regulares.
“Las palabras, el texto, es una cosa pero cuando es emitido en forma de discurso uno reconoce que hay una voz detrás.
Fuente: http://elpais.com/cultura/2016/06/30/actualidad/1467316382_432520.html
