Entre ellos, los que invitaron a Vargas Llosa a este viaje, que quieren mitigar un odio que ya parece eterno.
Cuando regresaban a Jerusalén, a seguir el viaje, el Nobel Vargas Llosa recibió otro saludo de Gideon Levy, despidiéndose:—Gracias, Mario, por venir a contarlo.
En su Piedra de toque de este último domingo, Vargas Llosa contó en EL PAÍS ese encuentro y lo que prosiguió hasta culminar con esta visita que a partir de mañana contará aquí.
Gideon Levy, uno de los grandes periodistas israelíes, saludó a Mario Vargas Llosa, cuando lo vio con la libreta en la mano, entrando en Hebrón, este lugar que la ocupación israelí ha convertido en una luz apagada.
El Nobel agarró su libreta, siguió con la gorra que lo protegió del sol y tomó nota de lo que escuchaba.
Fuente: http://elpais.com/internacional/2016/06/29/actualidad/1467229536_250513.html
