Hay quien puede caer en la tentación de suponer que un encuentro entre Obama y Fidel Castro es ocioso porque el comandante es parte del pasado.
No existirían estas negociaciones, ni la Cuba actual, si no hubiera existido la figura de Fidel Castro y para muchos en la isla —al menos los suficientes para hacer progresar o estropear una política— Fidel Castro sigue siendo un presente, si ya no gobernante, innegablemente relevante en la realidad nacional cubana.
No es difícil asegurar que este viaje conlleva una enorme importancia, ni ocioso suponer que muchos de los detalles del viaje ––si no todos–– ya han sido decididos.
Pero hay una gran interrogante que saltará, cada vez más, a la palestra desde la visión de analistas, informadores, sicofantes, sabios, arbitrarios y en general, desde todo el público interesado en este peculiarísimo viaje presidencial a La Habana: ¿Visitará Obama a Fidel Castro?
Por eso, queridos amigos, mi apuesta es que el presidente Barack Obama verá inevitablemente en su viaje a Cuba a Fidel Castro, y es más, casi seguro que con Michelle incluida; y si no lo hace, es señal de que en La Habana y para Cuba, pasando por Washington, han cambiado las cosas… sorprendentemente demasiado.
Fuente: http://cnnespanol.cnn.com/2016/02/19/vera-obama-a-fidel-castro/
