La búsqueda del genoma mínimo necesario para la vida no es nueva.
Urge también entender qué intereses comerciales hay por detrás, que actúan para liberar al ambiente y poner en los mercados, sin supervisión independiente ni regulación, los productos que se derivan de estas nuevas formas de vida artificial.
A diferencia de Sintia 1.0 que tomaba semanas en replicarse, Sintia 3.0 se replica en tres horas.
Sintia 3.0, como la apodamos en el Grupo ETC desde sus orígenes, se diferencia de la primera versión, Sintia 1.0, creada en 2010, en varios aspectos.
Un genoma mínimo podría usarse como plataforma para experimentar la función de genes específicos que se le agregaran.
Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2016/04/02/opinion/021a1eco
