Encima del escenario, Prince (que falleció esta semana a los 57 años) ofreciendo uno de sus apabullantes conciertos de funk.
Prince se agita en un baile rítmico para animar a Kim, pero está se queda como una piedra.
Prince mira justo debajo del escenario y elige a una exuberante mujer que probablemente él no conoce.
En un momento del espectáculo, el cantante sube a alguien del escenario para que baile con él.
Y todo vuelve a su sitio: la verdadera estrella sobre el escenario, y las que no lo son, en el foso.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/04/23/icon/1461400827_161956.html
