“Mete en el mismo saco alcohol, azúcar y números E. Claramente es un argumento quimiofóbico, en lugar de apuntar al aditivo como culpable, debería hacerlo al producto ultraprocesado.
Sin embargo, Martínez considera que los efectos del abandono del azúcar y el alcohol son beneficiosos, siempre dentro de una dieta saludable.
Y probablemente se reduzca el peso, si eran productos añadidos a la dieta habitual y de consumo muy frecuente”.
Sin embargo, tras 25 días de dieta sana empieza a sentir los efectos beneficiosos de su ayuno de azúcar añadido y alcohol.
Algunos conceptos dietéticos son extraños, como lo de que ‘el azúcar quiere vitaminas, y te hace estar más cansado», critica Sánchez García.
Fuente: http://elpais.com/elcomidista/2015/10/09/articulo/1444381736_953503.html
