Eugenia VELÁZQUEZ
OAXACA, (#página3.mx).- Con el inicio del periodo vacacional, este viernes 18 de marzo de 2016, templos hogares católicos y algunos espacios públicos vistieron con los colores litúrgicos que caracterizan el Viernes de Dolores, festividad tradicional de la iglesia católica que anuncia la cercanía de la Semana Santa en Oaxaca.
La tradición establece la colocación de altares adornados con palmas tejidas por las manos de las y los artesanos oaxaqueños. Los adornos se colocan al pie de la Virgen de Dolores quien es el reflejo del sufrimiento ante el destino de Jesús.
Don José Galván, originario de Nochixtlán, es uno de los artesanos quien desde hace 15 años se dedica a trenzar la fe en figuras de palma que vende fuera de la Catedral Metroplitana en la cercanía de la Semana Mayor.
Su imaginación y la destreza que mueven a sus dedos en el moldeado de la palma, dan vida a los adornos que posteriormente el domingo de ramos serán bendecidos.
Cada año Don José Galván y su esposa se instalan frente a la Catedral capitalina para vender de a treinta y cuarenta cada adorno. Las ventas, señala, cada vez son más bajas debido “a la pérdida de feligreses y el extravío de la fe por la decepción que se encuentra en algunos actos y personajes de la iglesia oaxaqueña”.
El Viernes de Dolores o también conocido como «Viernes de Pasión», se celebra antes al Domingo de Ramos, comprendido dentro de la última semana de la Cuaresma, conocida por la iglesia como Semana de Pasión.
