Quien no lo conoce o reconoce aún queda invitado al banquete de un talento poliédrico, inventivo y hasta ahora, inagotable.
Todos cubanos, todos en sintonía, juntos armaron en síncopa y sincronía la transposición de las Cuatro Estaciones de Vivaldi en jazz.
Eso hace Pepe Rivero y quien no lo ha descubierto aún queda invitado a confirmarlo.
Pepe Rivero es un genio, pero eso ya lo sabíamos.
En días pasados, en el espacio de la Fundación Telefónica de la madrileñísima Gran Vía, Pepe Rivero y una orquesta de arcángeles diversos presentaron la tercera entrega de un proyecto que pone a jazzear nada menos que al monje Antonio Vivaldi.
Fuente original: Vivaldi jazzea Gran Vía | Internacional | EL PAÍS
