Las ventas de vehículos diésel están suspendidas desde septiembre y el plan es dejar de vender coches diésel.
La compañía va a contratar a 300 empleados para poder llevar adelante todo el proceso de compensación a los afectados.
Cubre a 475.000 propietarios de vehículos de las marcas Volkswagen y Audi equipados con motores diésel que tenían instalado un dispositivo electrónico diseñado para falsear las emisiones.
Aún debe llegarse a un acuerdo para compensar a los 85.000 dueños de coches diésel de gama alta con motores de tres litros.
Volkswagen ya cuenta con el aprobado provisional al plan para compensar a los propietarios afectados en Estados Unidos por el escándalo de las emisiones.
Fuente: http://elpais.com/economia/2016/07/27/actualidad/1469611989_680092.html
