La peor matanza sufrida en Estados Unidos tras el 11-S ha sido fruto de una combinación de ideología yihadista difundida a través de Internet y de la cultura estadounidense permisiva con las armas.
Los crímenes de Orlando añaden leña al fuego del debate sobre la propiedad de armas.
Por el contrario, sí las hay en lo referido a la cultura de las armas.
Ya no se trata solo de las habituales campañas de la Asociación Nacional del Rifle a favor de la venta de armas para la caza de animales y la “defensa local”.
Obama ha relacionado claramente la frecuencia de las matanzas masivas con la ausencia de decisiones para impedir que los criminales gocen de tantas facilidades en la obtención de armas.
Fuente: http://elpais.com/elpais/2016/06/13/opinion/1465841828_538412.html
