Emmanuel González-Ortega

En una noticia por demás inesperada, el pasado 25 de noviembre la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA, por sus siglas en inglés) retiró el registro aprobatorio otorgado un año antes al uso de un herbicida creado por la compañía Dow Agrosciences y que sería utilizado en la nueva generación de cultivos transgénicos tolerantes a herbicidas.

El nuevo agroquímico, conocido como ‘Enlist Duocombina dos herbicidas, el ya conocido glifosato y otro herbicida conocido como 2,4-D diseñado con el objetivo de eliminar malezas resistentes al herbicida más ampliamente usado en el mundo, el glifosato. Según datos del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, solo en ese país el 89 por ciento del algodón transgénico sembrado contiene tolerancia al herbicida, también el 89% del maíz transgénico es tolerante al glifosato, mientras que para la soya transgénica el porcentaje de los cultivos tolerantes a ese herbicida se dispara hasta el 94%.

Uno de los primeros problemas a los que se enfrentaron los agricultores en Estados Unidos con el uso creciente y masivo de herbicidas tales como el glifosato fue la aparición de las llamadas ‘super malezas’, es decir variedades vegetales que han evolucionado después de que fueron sometidas a una presión de selección (en este caso, expuestas al herbicida) y han sobrevivido, por lo que se han propagado y actualmente son un problema en las grandes áreas de monocultivos de soya o maíz en los Estados Unidos. De hecho, una de las llamadas ‘super malezas’ que está ‘invadiendo’ los campos agrícolas de Estados Unidos, es una variedad de amaranto, planta milenaria mexicana, de gran valor nutricional y de consumo cada vez más extendido entre la población mexicana. El país en el que más variedades de plantas resistentes a los herbicidas glifosato y 2,4-D se han identificado es el mismo Estados Unidos.

En otras entregas hemos comentado las características de estos químicos y también sobre el cambio en la clasificación que hizo la Organización Mundial de la Salud de la ONU para el glifosato al señalarlo como probablemente cancerígeno y al 2,4-D como posiblemente cancerígeno (http://pagina3.mx/2015/04/desea-usted-beber-un-vaso-con-glifosato/ y http://pagina3.mx/2015/07/al-grano-otro-herbicida-usado-masivamente-en-la-biotecnologia-agricola-es-relacionado-con-cancer/ ).

Hay evidencia científica de que el glifosato provoca daño renal, tumores cutáneos y daño cromosómico; mientras que el 2,4-D ácido diclorofenoxiacético tiene una historia negra: es uno de los ingredientes del arma química conocida como Agente Naranja, que provocó enfermedades neurológicas, malformaciones congénitas o cáncer en la población de Vietnam cuando fue utilizado por la armada estadounidense durante la invasión a aquel país asiático.

 

Resulta obvio suponer que una combinación de ambos químicos en un solo producto sólo haría más grandes los problemas agrícolas en el país del norte: a largo plazo, aumentaría el número de especies resistentes a ambos herbicidas, por lo que tendrán que usarse nuevos y más agresivos herbicidas, contaminando la tierra, los mantos acuíferos y a los mismos cultivos que después serán consumidos por la población, que sería expuesta a riesgos sanitarios enormes por la combinación sumamente tóxica del glifosato y el 2,4-D.

 

Originalmente se había aprobado el uso del Enlist Duo en diferentes estados de la Unión Americana tales como Illinois, Indiana, Iowa, Ohio, Dakota del Sur, Wisconsin, Arkansas, Kansas, Louisiana, Minnesota, Missouri, Mississippi, Nebraska, Oklahoma, y Dakota del Norte, estados todos productores de maíz; pero el argumento de la EPA para retirar la autorización para el uso del herbicida fue la reconsideración de que la combinación de ambos químicos es ‘significativamente más peligrosa que lo que originalmente se había creído’ ya que en la información originalmente aportada por la transnacional Dow no era evidente que ambos químicos actúan de manera sinérgica, es decir, que la toxicidad de los dos ingredientes combinados es mayor a la de cada ingrediente de manera individual; además de que no hay certeza de que el herbicida Enlist Duo no provoque riesgos en organismos ‘no blanco’ -incluidas especies amenazadas-. Una vez más ha quedado evidenciada la desvergüenza de las grandes corporaciones químicas o biotecnológicas, que únicamente velan por el beneficio económico a costa de la salud del medio ambiente o de la población. Sin embargo, la EPA ha dado un paso en la dirección correcta al retirar el permiso de uso de este químico altamente venenoso.

Pero, ¿qué pasa en México? La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS) ha autorizado variedades de soya, maíz, algodón y canola tolerantes a estos herbicidas tales como el glifosato, 2,4-D, glufosinato de amonio (eventos transgénicos individuales o en combinación de tolerancia a herbicidas) sin que se hayan realizado análisis de riesgo que tomen en cuenta las características agroecológicas o de consumo en México, y sin analizar la toxicidad de los agrotóxicos que acompañan a dichos cultivos transgénicos (Ver Tabla):

 

Variedad Rasgo Entidad Fecha autorización
Maíz Tolerante a 2,4-D COFEPRIS Dic, 16, 2011
Soya Tolerante a 2,4-D COFEPRIS Sep, 14, 2012
Maíz Tolerante a 2,4-D COFEPRIS May, 23, 2013
Maíz Tolerante a Glifosato + 2,4-D + Glufosinato COFEPRIS Sep, 13, 2013
Soya Tolerante a Glifosato + 2,4-D + Glufosinato COFEPRIS Jul, 2, 2014

 

Debemos exigir nuestro derecho a un medio ambiente limpio y sostenible, a una alimentación sana, de calidad y libre de tóxicos cancerígenos, para nosotros y para las generaciones futuras.

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