Jaime GUERRERO
OAXACA, (página3.mx).- Con el gobierno del priista Alejandro Murat Hinojosa suman 26 feminicidios en 98 días de gestión, lo que significa que dos mujeres son asesinadas cada semana en Oaxaca, afirmó Consorcio para el Diálogo Parlamentario y la Equidad.
A propósito del paro internacional de mujeres por el Día Internacional de la Mujer, según cifras de organizaciones no gubernamentales, en el gobierno de José Murat Casab (1998-2004) se contabilizaron 429 asesinatos de mujeres; en el periodo de Ulises Ruiz Ortiz (2004-2010) se registraron 283 feminicidios y con Gabino Cué Monteagudo, fueron 527 los crímenes en contra de las mujeres.
Para conmemorar el Día Internacional de la Mujer, activistas, maestras de la Sección 22 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE-CNTE), indígenas y amas de casa, se sumaron al paro internacional de mujeres.
La marcha salió del monumento a la Madre al zócalo de esta ciudad y forma parte de las acciones que se desarrollaron en al menos 20 entidades de México y 40 países en el mundo.
En una conferencia de prensa, las activistas, encabezadas por Ana María Hernández, reconocieron que el color del partido al mando de un gobierno no modifica esta realidad, ya que en el sexenio de Cué Monteagudo, abanderado del PAN-PRD-Convergencia se cometieron 527 feminicidios y con el priista Alejandro Murat van 26 y 6 casos de violencia política en 98 días.
Cuestionaron que al estar inmersas en una realidad patriarcal, las vidas de las mujeres, no importan. “Por eso los feminicidios no cesan, no se esclarecen, no se castigan. Peor aún, se recrudecen”, reprocharon.
Reprobaron también que a principios del 2017, se registraron 6 casos de violencia política en la entidad, lo que pone de manifiesto un sistema patriarcal en donde las mujeres son excluidas de los espacios de decisión.
Además, no podemos olvidar el incremento de la violencia física, sexual y psicológica y el acoso callejo contra mujeres y niñas en los distintos espacios.
Ana María Hernández, señaló que la pobreza, explotación laboral y violencia económica, política, legal, laboral y verbal de la que son objeto, no es más que la expresión de la embestida del sistema neoliberal que pretende reproducirse en sus cuerpos y lacerar sus derechos humanos en todos los ámbitos de su vida.
“Poniendo en peligro las conquistas más básicas de libertad, igualdad y dignidad que valerosas mujeres mexicanas han conseguido a lo largo de la historia”, afirmó.
“Las mujeres paramos mientras nos organizarnos para defender nuestra tierra, agua, recursos naturales y simbólicos mientras decimos claro y fuerte que estamos en contra de las mal llamadas Reformas Estructurales que tanto afectan nuestro bolsillo como la Reforma Energética o la Educativa que afecta el bienestar de nuestro Pueblo”, completó.
En tanto, argumentó que realizaron un paro, para que sea la voz la que se escuche en defensa de su derechos, “no queremos que se siga hablando por nosotras, ni necesitamos intérpretes; las mujeres paramos y salimos a las calles a mostrar nuestra fortaleza, unidas y organizadas, porque nos queremos vivas, alegres y libres”, recalcó.