Las personas migrantes sufren muchos tipos de engaños, pero muy pocas veces los denuncian, pues el miedo a ser deportados o detenido por las autoridades migratorias es latente. Esta es una de esas historias
Texto: Gabriela Martínez / Conexión migrante*
Ilustración: Alejandra Saavedra
TIJUANA. – Habían pasado varios días desde que Mercedes Pérez entregó el dinero. Pagó 55 dólares por persona para que les tramitarán el asilo en Estados Unidos a 14 familiares suyos.
Así como ella, cientos de migrantes también esperaban que Jaime Díaz Márquez respondiera a sus llamadas y mensajes.
Les había prometido que pasarían la Navidad del 2022 del otro lado de la frontera, en Estados Unidos, pero un día sin mayor explicación se esfumó.
Más de 200 migrantes señalan a Jaime Díaz Márquez, originario de Michoacán, de haberlos engañado, haciéndose pasar por empleado de una organización civil-religiosa estadounidense.
Para convencerlos, Díaz Márquez les dijo que la asociación “Grupo Asilo” se encargaba de tramitar el asilo en la Unión Americana para personas de cualquier país, que el proceso era gratuito, salvo 55 dólares por papeleo y copias de cada una de ellas.

Más de 200 víctimas por falta de información
– Dígame la verdad ¿Es un fraude o no?.. ¡¿Es mentira?!-, cuestionó Mercedes Pérez, en la última llamada que le respondió un 19 de diciembre del 2022.
– Te vas a dar con la piedra en la boca cuando veas que es verdad-, le respondió Jaime en esa última llamada.
Cuatro meses antes, Mercedes le había depositado 770 dólares a una cuenta de PayPal a su nombre.
Pero ella no fue la única, otras casi 200 familias desembolsaron un aproximado de 11 mil dólares. Jaime borró las publicaciones y programas En Vivo que hizo a través de Facebook, restringió los comentarios y prácticamente desapareció de la faz de la tierra.
El boca en boca, sin información
Fue en agosto de 2022 cuando Mercedes supo de la existencia de Jaime Díaz. Un día su comadre le contó a Mercedes que había encontrado a una organización civil que le iba a tramitar el asilo a su familia, que era gratuita y de confianza.
Le dio a Mercedes el número de teléfono del contacto, un tal Jaime Díaz, quien además hacía transmisiones En Vivo desde sus redes sociales.
Mercedes no perdió el tiempo y ese mismo día lo llamó, le preguntó si podían tramitar el asilo de personas residentes en Honduras y Jaime Díaz respondió que sí.
“Al principio si se miraba irreal pero cuando dijo que ya se habían ido 10 (personas) le creí”, explica Mercedes en una entrevista vía telefónica desde Los Ángeles, California, donde vive con su esposo e hijos.
