Diana MANZO/Corresponsal

JUCHITÁN, OAX., (pagina3.mx).- Pedro Enrique Godínez es estilista y actualmente Director de Políticas Públicas para la Diversidad Sexual del ayuntamiento de Juchitán, de carácter alegre, liberal y, sobre todo, buena vibra.Es el sexto hijo del matrimonio de Pedro y Clara, recuerda muy bien que fue un 24 de diciembre, cuando tenía 19 años de edad, en la cena de Navidad acompañado de su familia y antes del brindis de la medianoche, que alzó su copa y pidió “Respeto, porque papás y hermanos, soy gay”.

Esta noticia causó revuelo en su casa, su madre y su padre poco letrados no supieron el significado de la palabra; sin embargo, sus hermanos lo cuestionaron mucho, le reprocharon que por qué en esta fecha “familiar” decidió anunciar su preferencia sexual, a lo que Pedro Enrique armoniosamente dijo “porque esta fecha estamos reunidos todos y significa comprensión”.

Pedro Enrique es originario de Juchitán, actualmente tiene 50 años de edad y es muy conocido entre la sociedad y amigos como “Kike o Kika”, su carácter tan relajado siempre refleja una palabra dulce al saludar, “mi corazón, mi amor” lo cual lo ha llevado a conquistar muchos horizontes, siendo el actual puesto en el ayuntamiento municipal.
A pesar de no haber dejado un buen sabor de boca del 24 de Diciembre, su madre le pidió una explicación al respecto, a lo que Kike le respondió que sus preferencias sexuales eran de un “muxe” y a lo que ella lo abrazo intensamente y le brindó todo el apoyo del mundo.
La madre de Kika falleció hace seis años, desde ese tiempo, la Kika y su padre Pedro Godínez de 86 años han mejorado su comunicación, ambos se respetan, por que aseguran que en esta vida nadie es perfecto y no se gana nada haciendo corajes, mejor hay que disfrutar.
Para Pedro Godínez, padre de Kika o Kike ser muxe “No es cosa de otro mundo” porque en Juchitán la gente los acepta, los quiere y respeta.
[pull_quote_center]“Enrique siempre ha sido una persona dinámica y libre, trabajadora y no me meto en su vida, los sábados o domingos nos reunimos todos en casa, convivimos a gusto y nadie toca el tema de la homosexualidad, nos respetamos los hijos e hijas, nietos y nietas, es una agradable convivencia”, detalló.[/pull_quote_center]
En la casa de Don Pedro, abunda la naturaleza y el silencio, habita en la parte norte de Juchitán, en la Planta Impregnadora, un espacio solitario pero tranquilo, razones que hacen que se disfrute una agradable tarde en donde sus compañeros fieles son los libros y el periódico.
“En la casa respetamos a Kike, él se lleva muy bien con sus hermanos, entre todos existe una buena relación, lo aceptamos tal cual es, para mí es un hijo que quiero mucho y no lo juzgo, no soy Dios para hacerlo además soy su padre y en esta vida nadie es perfecto y quién lo sea, que arroje la primera piedra”, sostuvo.
Kika reconoce su orgullo por su padre, por que asegura nunca lo ha juzgado, mucho menos recibido una critica de su parte, todo ha sido en sano entendimiento y comprensión, cosa que no sucede con otros padres de compañeros y comadres muxes de Juchitán.
“Uno puede esperar lo mejor de una madre, las mujeres saben lo que es cargar a un hijo, hija o muxe durante nueve meses, pero no así los hombres, pocos como mi padre existen, otros más prefieren utilizar la violencia e intentan enderezar el camino y hacernos “machitos” a como de lugar, a diario conozco esas historias de mis comadres y amigas, es un asunto de idiosincrasia que todavía persiste en la sociedad , pero que sabemos poco a poco irá cambiando con mucha sensibilización y concientización”, expresó.
Kika desde los 15 años abandonó su hogar para trasladarse a la ciudad de México, en donde se puso a estudiar danza clásica, él se pagaba sus estudios con lo que se ganaba de lavar autos, hasta que a sus 20 años decidió volver a Juchitán y establecer su estética, la cual le ha dado de comer asegura pero sobre todo muchas satisfacciones.
“Cierto día llegue a casa y le dije a mi mamá que me iba a casar, quería taparle un “ojo al macho” como se dice, por supuesto me apoyaron, pero después comprendí que ese no era yo, soy muxe y me siento a gusto, disfruto lo que hago y me apasiona serlo, no me da vergüenza porque tengo el apoyo de mi familia y sobre todo de mi padre en estos momentos”, detalló.

EL SER MUXE …

Kika en su trabajo. Foto: Diana Manzo/pagina3.mx
Kika en su trabajo. Foto: Diana Manzo/pagina3.mx

Kika o Kike se siente feliz siendo homosexual, viste como hombre utiliza pantalón y camisa, aunque también en eventos especiales imita a cantantes como Mónica Naranjo y Gloria Trevi, como forma de demostrar sus dotes de mujer.
“Muxe no significa reprimirse, en mi caso visto de hombre o de mujer, nada me detiene, por fortuna en Juchitán a pesar de las críticas que uno recibe, eso no impide que uno sea feliz, a mis cincuenta años estoy agradecido que en mi familia no he sufrido discriminación y tampoco homofobia, pero sí algunas veces en la calle, la sociedad todavía no nos acepta al cien por ciento, hace falta mucha sensibilización, pero que poco a poco podremos superar, por ejemplo ahora se aprobó el matrimonio entre homosexuales, vamos avanzando”, indicó.
Una de sus pasiones es el ballet clásico, el cual cada que puede lo interpreta, Kika en su juventud quiso ser bailarina, sin embargo la falta de recurso económico la obligo a ser estilista, en la cual lleva más de tres décadas.
Su hogar se ubica en pleno centro de Juchitán, vive sola y se caracteriza porque en la entrada aparece una leyenda llamada “Regiduría de Agasajos y regocijos”, en donde el simple nombre te invita a pasar y de antemano imaginarte un espacio sumamente agradable.
El olor a incienso de lavanda y rosas es el primer aroma que te recibe en el hogar de Kike, todas las cosas están muy bien acomodadas a pesar de ser un diminuto espacio, su cocina, sala y recamara además de su estética son los espacios que lo mantienen vivo.
Kika combina su función de Directora de políticas públicas de la diversidad sexual, una dirección que apenas lleva dos gestiones, la primera impulsada por el ex alcalde Daniel Gurrión Matías y ahora Saúl Vicente Vásquez.
Toma las tijeras y empieza a darle forma al corte de un cliente, sin embargo no deja de hablar y comparte que “El trabajo del estilismo es noble, llevo 30 años haciéndolo pero en este medio siglo de vida, quiero cambiar a otras cosas, por fortuna ingrese al ayuntamiento y he planteado propuestas para mejorar las condiciones de vida de la comunidad lésbico-gay, en Juchitán somos un grupo enorme, en mi caso soy fundadora de las intrépidas buscadoras del peligro, somos hermanas y comadres todas”.
Describe a la par del estilismo, se ha desempeñado por realizar activismo a favor de la lucha con el VIH-SIDA, junto con su amigo de vida y entrañable, Eli Bartolo Marcial, quién recientemente falleció y recuerda con mucho afecto.
“Esta oportunidad que actualmente tengo de ser Director de política publica he obtenido mucho aprendizaje y sobre todo me he sensibilizado para poder entender y comprender a mis comadres y amigas muxes, entre mis proyectos está el de crear una Casa Hogar Muxe, con la finalidad de que se les dé atención integral, muchos de nosotros somos despreciados por nuestra familia, algunos nos dedicamos al trabajo sexual y otros más vivimos solos y necesitamos recrearnos, por eso este plan está dentro de mi proyecto y se consolidará antes de que concluya este periodo de gobierno, porque el terreno ya está solo falta la construcción además de un comedor comunitario como proyecto personal”, recalcó.
En Juchitán la homosexualidad ha pasado de ser un mito a una realidad, Kika celebra que las políticas públicas han fijado la mira a este sector, que si bien es una minoría con exceso de vulnerabilidad también merece inclusión en las leyes y beneficios.
“Esta ciudad zapoteca, no sabemos si es enigmática, mítica o será la buena vibra de los Binniza (Gente de las nubes, antecesores de la cultura zapoteca) pero a nosotros los muxes nos tratan bien, sabemos que ha habido asesinatos y contra eso exigimos y exigiremos justicia, hemos luchado para que nuestros padres nos acepten, que la sociedad sea más sensible y deje de criticarnos, aquí los muxes trabajamos, hacemos oficio, nadie está acostado en su casa rascándose la panza, cada uno hace algo, desde peinados, ropa, bordado e inclusive mototaxista, para el muxe no hay descanso y tampoco pena”, expresó.
Las manos de Kika no se detienen, la noche cae, son cuarto para las diez, pero la sonrisa y la alegría no se esfuman, los clientes murmullan y le dicen entre risas ahora se han convertido en clientes nocturnos, porque los recibe de 8:00 de la noche en adelante ante lo cual responde “Ser funcionaria es atender el changarro todo el tiempo, gracias por su paciencia de ser clientes nocturnos” suelta una carcajada.
Kika se apura lo más rápido para terminar, a diario su jornada concluye a media noche y ahora ha trabajado al triple, porque necesita más ingresos debido a que en los próximos días del mes de Julio será la mayordoma de las próximas festividades en honor a la Vela Muxe Guchachi, el cual se realiza en la Ciudad de México y se espera sea de las mejores de este 2015 con una asistencia de más de mil personas.

[pull_quote_center]Kika asegura estar orgullosa de su padre,  este domingo más que festejar el día, festejará su confianza y apoyo que le ha dado por ser muxe, porque para él y su padre, la homosexualidad no es cosa de otro mundo, es de la tierra y nada más.[/pull_quote_center]