Curiosamente denostada por la crítica británica (“nadie es profeta…” etcétera), The Program es una dramática ilustración del mito de Ícaro.
Foster aprovecha su parecido físico con Armstrong para brindar una interpretación verosímil, que ilustra más bien el lado oscuro del personaje.
Como ya es costumbre, varias de las películas mostradas en esta edición del TIFF han sido adaptadas de historias verídicas.
El arco dramático ofrecido por las trampas cometidas por el afamado y ahora infame ciclista no tiene pierde.
En la imagen, Gael García Bernal y Cuarón, cuya película fue premiada por la Federación Internacional de Críticos de Cine Foto ApToronto.


Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2015/09/21/opinion/a14a1esp