Las tropelías que cometieron los de la 14 de Junio levantaron a toda una comunidad en su contra. Foto: Pedro Matías

Pedro MATÍAS / III Parte

OAXACA, (pagina3.mx).- Con el palpitar agudo, galopante, y el nervio reflejado en el sudor de las manos, se recorrió el Infierno días después del 3 de julio de 2017, en esos aciagos momentos en que toda una comunidad se levantó en contra de sus verdugos ante tantas tropelías y vejaciones sufridas y pudo constatarse que en algunas partes estaba reducido a ceniza.

Al llegar a la agencia municipal Vicente Guerrero se observan (como en el 2006), trincheras (zanjas en las bocacalles), barricadas (parapetos con costales de arena, palos, piedras, tubos, llantas), y vigilancia comunitaria (recorridos de seguridad).

Hombres desconfiados de cualquier cosa o persona hasta con representantes de medios de comunicación, mantenían cordones de seguridad, mientras las mujeres se coordinaban para alimentar a su gente que no dormía, que vigilaba, que se mantenía en alerta.

En un recorrido que realizó este reportero en el Infierno con la autorización del pueblo alcancé a oír, ver, oler y sentir la putrefacción que ahí imperaba.

Un voceador también entraba para dar a conocer las recientes noticas “de la detención de “Don Panchito” y su hijo, principales responsables de la ola de violencia, asaltos, robos, secuestros, asesinatos y violaciones, llévelo, llévelo, …nada fue cierto en ese momento”.

Al ingresar al cinturón de miseria de la madriguera de la 14 de Junio podían observarse restos de lo que fueron viviendas en las colonias Francisco Villa, Ché Guevara y Bicentenario.

En esta última sobresalen tres viviendas, dos construidas de material y que presuntamente funcionaban como casas de seguridad, y otra donde se rumoraba que llevaban a sus secuestrados, a sus víctimas, para madrearlos y a las mujeres para violarlas.

Todavía había perros famélicos resguardando las viviendas en espera de su dueño, otros se quedaron amarrados sin comer y sin agua, otros corrieron la misma suerte que las viviendas, de morir calcinados.

En otras casas construidas con lámina galvanizada y que siguen en pie, se alcanzan a leer letreros con la palabra “Baja”. Algunos refieren que se trata de personas que fueron coptadas por la 14 de Junio a quienes les ofrecían terreno para sumarlas a su grupo pero después las obligaban a pagar el predio, a participar en las manifestaciones y, en el peor de los casos, a reclutar a los adolescentes para iniciarlos en la distribución droga con mototaxis.

Llama la atención una vivienda ubicada en el campo de tiro de la entonces Procuraduría y que ahora es parte del Infierno. Su construcción es de madera y lámina. Ahí se encuentra una fotografía de un presunto “sicario” que fue asesinado en un enfrentamiento. Es un hombre corpulento, barbado, con gorra azul y una sudadera. Una veladora le alumbraba.

Y al fondo del Infierno se encuentra la casa presuntamente de los líderes de la 14 de Junio, que servía de vigía con una especie de torre, garita, para divisar a quiénes entran o salen de su territorio.

Solo la estructura de fierro y material quedó de la torre vigía, luego de ser incendiada.

Desde esta casa visualizaban y mantenían el control de la zona y de un camino que al parecer conduce a Coyotepec, por donde está el cuartel de Seguridad Pública.

Desde la torre vigía, la 14 de Junio podía observar todo “su” territorio. Foto: Pedro Matías.

Hay testimonios de una señora que “aquí venían hacer sus pagos”. Tenían el control del banco de tierra, del basurero. Era una mafia. Ahí se encontraron recibos por mil pesos por renta de un cuarto con baño en la colonia Guardado, una lona monumental de apoyo al ahora gobernador Alejandro Murat, un directorio y juguetes.

Enfrente de lo que podría tratarse de una casa de seguridad se encuentra una casa de lámina donde presuntamente abusaban sexualmente de mujeres, principalmente niñas. En el interior todavía se encontraron restos de prendas de vestir, principalmente de ropa interior de niñas y revistas pornográficas.

Afuera se observa en el patio de una vivienda un automóvil deportivo que fue calcinado por las llamas. En la parte delantera tenía colocado un cabeza de venado.

Cuando los pobladores decidieron vivir sin violencia. Foto: El Imparcial.

Para entrar tenían que tener un salvoconducto o ir acompañado de alguien de esa organización. Lo cierto es que en la zona se mantiene el letrero: “Fuera 14 de junio de nuestras colonias. No más delincuencia, ni más pago de cuotas, intimidación o extorsión”.

“A mí llegó una bola de personas en motos que dijeron que me tengo que afiliar a la 14 de Junio CNP y si no, que me atenga a las consecuencias”. “A los tortilleros les quitaban motos repartidoras. Los agredían, les quitaban el dinero y sus motos. O te unes o no puedes trabajar”, inician los relatos.

A “las tiendas de abarrotes también las obligaron a afiliarse a esta organización y si no me van a quemar el negocio, pero al afiliarse tendrían que dar 500 pesos según el negocio. Igual pasó con los piperos y los tianguistas de la comunidad “Santa Cecilia” que se ponen los domingos”.

También violaron a una niña de 8 años de la colonia Renacimiento y a una joven de 15 años de la secundaria 228, quien se subió a un mototaxi negro, la emborracharon, la drogaron, la violaron y la tiraron en el basurero. Luego amenazaron a la familia para que no denunciara.

Los asaltos a domicilio aumentaron y mataron a un carnicero. A un señor de la colonia Olimpo que tiene un comedor comunitario para niños, “El Lupe” y “El Congo, con pistola en mano, le dijeron que tenía que pagar por construir una cancha. Lo extorsionaron con 10 mil pesos “si no quieres que te pase otra cosa”. Tuvo que pagar.

Un mototaxista de la Vicente Guerrero relató que los de la 14 de Junio llegaron un día a su casa a las 22 horas. 

“Eran 15 motos. Me sacaron de mi casa y me advirtieron o te vas a unir, o aquí hay fuego y si vas de chillón le podemos dar un violín a tu hija o a tu mujer”.

“A mí me despojaron de un terreno para un panteón, me levantaron y me llevaron al Infierno (su campamento) me tuvieron 12 horas y me soltaron a las 12 de la noche, descalzo, y no dejan que entren los médicos”, refiere otro colono al dar su testimonio.

Al propio presidente de la Olimpo que comenzó a rastrear su calle, llegó la maquinaria y una hora después llegaron los mototaxistas e impidieron realizar el trabajo e intentaron llevarse la maquinaria. De todo esto, nada ha informado la Fiscalía General de Oaxaca, y a un año no hay justicia solo impunidad.

INSUMISIÓN 

Narraron que “la gota que derramó el vaso” y derivó en la insurrección fue que los de la 14 de Junio llegaron a extorsionar a comerciantes del tianguis. La gente se alarmó. Guardaron sus puestos y la gente comenzó a concentrarse, tocaron la campana y la gente se concentró y frenó el avance de unos  50 o 60 mototaxistas.

Los de la 14 de Junio se concentraron en el crucero de la Y, en la Zapoteca. 

La gente dijo: “No nos vamos a dejar y vámonos a la carretera”. Serían las 19:00 horas del 2 de junio de 2017, empieza un primer enfrentamiento, hay tiroteo, llegan las patrullas, lanzan gases y medio se calma.

Luego vino “la noche de terror” de la Vicente Guerrero. Empiezan los disparos, circulan motos de dos ruedas, lanzan cohetes o cohetones, se llamaban y mandaban mensajes. 

La gente desesperada advierte: Están entrando a mi casa. las patrullas no se daban abasto. Fue algo que ellos mismos organizaron para meter el miedo. Esa noche nadie durmió y se quedaron en las barricadas.

Las protestas de pobladores de Colonias Unidas. Foto: El Imparcial.

En respuesta, la gente decide bloquear la carretera y a la agencia llegaron habitantes otras colonias, que se suman porque padecen lo mismo, son presa de la 14 de Junio.

Y el lunes tres de julio, a las  07:30 horas, en la parte alta de la Ché Guevara y la Pancho Villa, realizan tiroteos. Con miedo y con valentía la gente decidió resguardar ciertos puntos y compañeros comenzaron a subir y a incendiar casas.

Después de eso, alrededor de 80 familias de la organización 14 de Junio, cuyas casas fueron quemadas, se instalaron en plantón en el zócalo de la ciudad capital y algunas fueron canalizadas a una capilla de la colonia Las Peñas. (https://pagina3.mx/2017/07/familias-de-la-14-de-junio-responsabilizan-a-presidenta-municipal-de-zaachila-de-agresiones/)

Ahí, en el suelo, en colchonetas, mujeres y niños estuvieron a la “buena de Dios”. 

De la noche a la mañana se quedaron sin nada y se vieron obligados a huir por el cerro para salvar su vida. Ahí sobrevivieron en una capilla y con la protección de la Virgen de Juquila.

Un grupo de desplazados del Frente Popular 14 de Junio acordó irse para el albergue que fue rehabilitado por el Gobierno del Estado; sin embargo, otro grupo decide quedarse en la explanada del zócalo capitalino.

Entre pobladores de la 14 de junio expulsados de sus viviendas se encontraban jóvenes que después se fueron a plantar en el zócalo. Foto: Periodismo Pixel.

Las personas desplazadas recibieron colchonetas y láminas, así como algunos palos para instalarse en plantón.

Algunos relatos refieren que a la agencia llegaron algunas familias “por necesidad, pues rentábamos y un líder dijo que nos iban a regalar terrenos y que nos fuéramos. Fuimos y nos dieron un pedazo de tierra durante seis meses, pero luego se los vendieron a 46 mil pesos y tenían que dar mil  pesos mensuales.

“El problema es que tenían que asistir a marchas si no les imponían multas de 200 pesos. En otras ocasiones teníamos que llevar a dos o más personas. Llegué de paracaidista. Es una necesidad de dónde vivir. Hay gente que abusa de la necesidad. Por la ambición de estos líderes hay gente sufriendo”.

Algunas personas relataron que “algunas mujeres huyeron en la oscuridad de sus casas abandonando lo poquito que tenían porque esa organización es muy mala, ahí te recogen a tus hijos. Su hijo de 14 años decidió irse porque hacían como especie de adiestramiento. No se llevó nada de su vivienda. 

Por eso hay casas que les ponen “Baja” y la pueden vender a otra familia necesitada”.